Buenas y malas noticias de andar por casa

Quizás más que esperar a que nos lleguen buenas noticias de fuera sale más a cuenta prepararnos para sacar la parte positiva de todas las que vengan, para hacer más soportables las pesadas y disfrutar plenamente de lo que nos regala la vida

Cada Navidad hacemos en las mesas balance y recuento de las noticias de andar por casa, de lo que nos ha ocurrido, de quiénes llegamos y en qué estado y con qué proyectos y qué debilidades.

La vida nos lleva a menudo a estar pendiente de noticias que la condicionarán. Esperamos resultados, analíticas, respuestas, mejoras, ofertas, cambios. Las esperas se hacen largas e incómodas, porque no tenemos ningún control de este tiempo, y porque pocas veces podemos influir sobre lo que nos viene encima.

El mejor aprendizaje de este 2016 en el que me toca superar pruebas y en que me van poniendo notas de exámenes para los que no puedo estudiar es ir encontrando las vías para distinguir las noticias de la vida. Incluso distinguir entre las noticias sobre tu vida y la vida que te dejan estas noticias.

Sólo tenemos control de lo que depende exclusivamente de nosotros. Que no es ni siquiera lo que nos pasa sino simplemente como reaccionamos. El estado de ánimo, la actitud, la moral. Hacer nuestro el margen de maniobra que nos dejan y aparcar la queja excesiva o la esperanza infundada es duro, porque te quedas sólo tú, con tus limitaciones. Pero es liberador, porque eso sí que es tuyo, y lo es desde ahora, no son expectativas sino realidades, por duras que sean.

Hablo de una aceptación que no tiene nada de resignación, porque es activa, no se conforma, lucha. No es un desgaste estéril contra los elementos, es un esfuerzo consciente y razonable, bien humorado, con las opciones que tienes al alcance. Quizás más que esperar a que nos lleguen buenas noticias de fuera sale más a cuenta prepararnos para sacar la parte positiva de todas las que vengan, para hacer más soportables las pesadas y disfrutar plenamente de lo que nos regala la vida. Que es sobre todo -y quizás sólo- ella misma.